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Informes Publicado el 6 de septiembre de 2023 4 min de lectura

Economía circular: inversión con impacto y retorno

La economía circular no es solo una tendencia medioambiental. Es un sector de inversión con fundamentales sólidos, viento de cola regulatorio y rentabilidades atractivas para el inversor paciente.

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Blue Mountain Capital

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Blue Mountain Capital | | 4 min de lectura

Hay un sector donde la alineación entre impacto social y rentabilidad financiera es particularmente clara: la economía circular. Empresas que reciclan, que reutilizan, que recuperan materiales, que gestionan residuos de forma eficiente — empresas que, literalmente, hacen dinero con lo que otros desechan.

En Blue Mountain llevamos años invirtiendo en empresas de economía circular y tecnología circular, y nuestra conclusión es contundente: no se trata de inversión “de impacto” en el sentido de sacrificar rentabilidad por principios. Se trata de inversión con fundamentales excepcionales que, además, genera impacto positivo.

El viento de cola regulatorio

La regulación europea está empujando a toda la economía hacia modelos circulares con una fuerza sin precedentes.

El Pacto Verde Europeo (European Green Deal) establece el objetivo de que la UE sea climáticamente neutra en 2050. El Plan de Acción de Economía Circular define objetivos concretos de reciclaje, reutilización y reducción de residuos. La Directiva de Envases exige tasas de reciclaje crecientes. El Reglamento de Baterías impone obligaciones de recogida y reciclaje. La taxonomía europea de finanzas sostenibles canaliza financiación hacia actividades ambientalmente sostenibles.

Esta regulación no es una tendencia pasajera. Es una transformación estructural que va a durar décadas. Y cada nueva regulación crea demanda para las empresas que facilitan su cumplimiento — es decir, las empresas de economía circular.

Los subsectores

Dentro de la economía circular hay varios subsectores con dinámicas propias.

Gestión de residuos industriales. Recogida, transporte, tratamiento y valorización de residuos generados por la industria. Un sector regulado con barreras de entrada (autorizaciones, infraestructura), ingresos recurrentes y márgenes estables.

Reciclaje de materiales. Recuperación de metales, plásticos, papel, vidrio y otros materiales a partir de flujos de residuos. La rentabilidad depende del precio de las materias primas secundarias, que tiende a subir con la regulación.

Tecnología circular. Empresas que desarrollan tecnologías para optimizar el reciclaje, para medir la huella ambiental, para trazar los flujos de materiales o para diseñar productos reciclables. Un subsector emergente con alto potencial de crecimiento.

Reutilización y remanufactura. Empresas que extienden la vida útil de productos mediante reparación, reacondicionamiento o remanufactura. Desde electrónica de consumo hasta maquinaria industrial.

La oportunidad en España

España tiene una posición particular en la economía circular europea. Por un lado, las tasas de reciclaje españolas están por debajo de la media europea en varias categorías — lo que significa que hay un largo camino por recorrer y, por tanto, un amplio mercado por desarrollar. Por otro lado, España tiene condiciones favorables: un clima que facilita ciertos procesos de tratamiento, una ubicación estratégica para la gestión de flujos de materiales mediterráneos, y un tejido industrial que genera volúmenes significativos de residuos valorizables.

El sector está fragmentado. Hay centenares de gestores de residuos y recicladores locales que operan con tecnologías anticuadas y gestión artesanal. La consolidación — unificando infraestructura, profesionalizando la gestión, invirtiendo en tecnología — puede generar empresas con escala suficiente para competir a nivel europeo.

Rentabilidades reales

Las empresas de economía circular bien gestionadas generan rentabilidades atractivas.

Los márgenes EBITDA del sector oscilan entre el 15% y el 25%, dependiendo del subsector y de la eficiencia operativa. Las empresas con contratos de gestión de residuos a largo plazo tienen visibilidad de ingresos superior a la media. Y las valoraciones — múltiplos de 6x-9x EBITDA — reflejan una prima justificada por el crecimiento regulatorio y por el interés creciente de los fondos ESG.

Para el inversor paciente, la economía circular ofrece algo raro: crecimiento predecible con base regulatoria, márgenes defensivos y un mercado que solo puede crecer.

Nuestra tesis

En Blue Mountain, nuestra tesis en economía circular se centra en tres pilares.

Primero, adquirir empresas de gestión de residuos y reciclaje con posiciones locales fuertes y contratos recurrentes. Segundo, invertir en la mejora tecnológica y operativa de esas empresas para incrementar las tasas de valorización y los márgenes. Tercero, consolidar operadores complementarios para crear plataformas con escala suficiente para captar contratos de mayor tamaño y acceder a mercados internacionales de materias primas secundarias.

Es una tesis que combina la solidez del modelo de negocio tradicional (contratos, infraestructura, regulación) con el dinamismo del crecimiento sectorial. Y que, como beneficio adicional, contribuye a que España cumpla sus compromisos medioambientales.

Invertir bien y hacer bien no son objetivos contradictorios. En la economía circular, son el mismo objetivo.

¿Necesita un interlocutor que entienda su situación? Estamos aquí.

Véase también: Economía circular: oportunidad de inversión · La IA en la empresa tradicional · Sectores de inversión.

Dirk Manuel Martens Jiménez Fundador, Blue Mountain Capital

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