Saltar al contenido
Volver a perspectivas
Guías Publicado el 4 de julio de 2024 6 min de lectura

Refinanciación alternativa: cuando el banco dice no

La restricción del crédito bancario está dejando a muchas empresas del middle-market sin opciones de refinanciación tradicionales. Exploramos las alternativas disponibles y cuándo tiene sentido cada una.

BM

Blue Mountain Capital

Blue Mountain Capital

Compartir
Blue Mountain Capital | | 6 min de lectura

El empresario español ha vivido durante décadas en un ecosistema financiero dominado por la banca tradicional. Los bancos financiaban el circulante, las inversiones, las adquisiciones y, cuando las cosas iban mal, las reestructuraciones. No era perfecto, pero era un sistema que la mayoría de los empresarios conocían y con el que se sentían cómodos.

Ese ecosistema ha cambiado de forma estructural. No es que los bancos hayan dejado de prestar — siguen siendo la fuente principal de financiación para el middle-market — pero sus criterios se han endurecido significativamente, sus procesos de aprobación se han alargado y su tolerancia al riesgo se ha reducido.

Para muchas empresas, esto significa que operaciones que antes se financiaban con una llamada al director de sucursal ahora requieren meses de negociación, garantías adicionales y condiciones más onerosas. Y para algunas, significa directamente un “no”.

Por qué los bancos dicen no

Las razones por las que un banco puede rechazar una solicitud de financiación o refinanciación son múltiples:

Ratio de endeudamiento elevado. Si la deuda de la empresa supera las 3-4 veces el EBITDA, la mayoría de los bancos españoles no financiarán más. Es un criterio rígido que no tiene en cuenta la capacidad real de la empresa de generar caja.

Sector en dificultades. Los bancos tienen listas internas de sectores en los que restringen la financiación. Dependiendo del momento, pueden incluir construcción, hostelería, comercio minorista o transporte. Si su empresa está en uno de esos sectores, la negociación será más difícil independientemente de sus números.

Historial de incidencias. Si la empresa ha tenido retrasos en el pago de sus obligaciones financieras, impagos en CIRBE o episodios de tensión con acreedores, el banco considerará que el perfil de riesgo es elevado.

Falta de garantías. La banca española sigue siendo predominantemente una banca de garantías, no de cash flow. Si la empresa no puede ofrecer garantías reales adicionales — inmuebles, maquinaria, cuentas por cobrar — el acceso al crédito se reduce.

Concentración de riesgo. Si la empresa ya tiene un nivel de financiación elevado con un banco concreto, ese banco puede no querer aumentar su exposición, independientemente de la calidad del riesgo.

Las alternativas

Direct lending

Los fondos de direct lending — también llamados fondos de deuda privada — han experimentado un crecimiento extraordinario en Europa en los últimos años. Estos fondos prestan directamente a empresas, sin intermediación bancaria, con condiciones que pueden ser más flexibles que las de la banca tradicional.

Ventajas: mayor flexibilidad en estructura, importes y condiciones; procesos de aprobación más rápidos; menor exigencia de garantías reales; capacidad de financiar operaciones que la banca rechaza.

Inconvenientes: coste más elevado (entre 200 y 500 puntos básicos por encima de la financiación bancaria equivalente); menor disponibilidad de productos de circulante; exigencia de covenants financieros estrictos.

Cuándo tiene sentido: para financiar adquisiciones, para refinanciar deuda cuando la banca no ofrece condiciones adecuadas, para operaciones de crecimiento que requieren un socio financiero más sofisticado.

Mezzanine

La financiación mezzanine se sitúa entre la deuda senior y el capital propio. Toma la forma de préstamos subordinados, bonos convertibles o instrumentos híbridos que combinan deuda con participación en el capital.

Ventajas: permite financiar operaciones que no tienen suficiente colateral para deuda senior; no diluye al accionista (o lo diluye menos que una ampliación de capital); puede estructurarse de forma flexible.

Inconvenientes: coste elevado (entre 10% y 15% anual, incluyendo componentes de equity kicker); complejidad jurídica; subordinación a la deuda senior que puede generar conflictos entre acreedores.

Cuándo tiene sentido: como complemento a la deuda senior en adquisiciones apalancadas, como puente de financiación mientras se resuelve una situación transitoria, como alternativa a una dilución de capital que el accionista quiere evitar.

Sale & leaseback

La venta de activos inmobiliarios o de maquinaria con un contrato de arrendamiento posterior permite a la empresa liberar liquidez atrapada en activos sin perder el uso de los mismos.

Ventajas: genera liquidez inmediata sin endeudamiento adicional; mejora los ratios financieros; puede tener ventajas fiscales.

Inconvenientes: la empresa deja de ser propietaria del activo; el coste del alquiler puede ser superior al coste financiero del activo en propiedad; puede generar plusvalías fiscales en el momento de la venta.

Cuándo tiene sentido: cuando la empresa tiene activos inmobiliarios significativos infrautilizados o cuyo valor de mercado supera con creces su valor en uso; cuando necesita liquidez urgente y no tiene acceso a otras fuentes.

Factoring y confirming avanzado

Las plataformas de financiación del circulante han evolucionado significativamente. El factoring de nueva generación — incluyendo reverse factoring y supply chain finance — permite a las empresas monetizar sus cuentas por cobrar o extender sus plazos de pago con costes competitivos.

Ventajas: mejora inmediata del circulante; coste razonable; implementación relativamente sencilla.

Inconvenientes: solo resuelve problemas de circulante, no de estructura de capital; puede generar dependencia; algunos proveedores o clientes pueden percibir negativamente la cesión de facturas.

Capital privado

La entrada de un socio inversor — un family office, un fondo de private equity — es, en última instancia, la forma más sólida de recapitalizar una empresa. El capital propio no genera servicio de deuda, no tiene vencimiento y proporciona una base financiera estable sobre la que construir.

Ventajas: solución definitiva al problema de estructura de capital; aporta no solo dinero sino también experiencia, red de contactos y credibilidad frente a terceros.

Inconvenientes: dilución de la propiedad; pérdida parcial de control; necesidad de compatibilidad cultural y estratégica con el socio.

Cuándo tiene sentido: cuando el problema financiero es estructural y no puede resolverse con más deuda; cuando la empresa necesita no solo capital sino también capacidades de gestión; cuando el empresario está dispuesto a compartir la propiedad a cambio de una solución integral.

Nuestra perspectiva

En Blue Mountain hemos participado en operaciones que combinan varias de estas alternativas. Cuando adquirimos una empresa que necesita reestructurar su deuda, trabajamos simultáneamente en varias líneas: refinanciación con la banca existente, complemento con direct lending si es necesario, sale & leaseback de activos infrautilizados e inyección de capital propio.

La combinación adecuada depende de cada situación, y la clave es tener la experiencia y las relaciones para acceder a todas las opciones y seleccionar la más eficiente.

Para el empresario que se encuentra con un “no” del banco, el mensaje es claro: hay alternativas. Son más complejas y generalmente más costosas que la financiación bancaria tradicional, pero existen. Y en muchos casos, son la diferencia entre la supervivencia y el cierre.

Acompañamos a empresarios en cada fase del proceso. Inicie la conversación.

Compartir este articulo

Estamos a su disposición

Si desea explorar una posible colaboración o trasladarnos una oportunidad de inversión, le invitamos a ponerse en contacto con nosotros. Garantizamos absoluta confidencialidad en todas nuestras conversaciones.