Certus fue concebida como la división de inversión tecnológica de Blue Mountain con una misión doble: invertir en empresas tecnológicas con modelos de negocio probados y utilizar la tecnología como palanca de creación de valor en el resto de las empresas de la cartera. Un año después de su consolidación como división diferenciada, es momento de hacer balance.
Lo que hemos hecho
Inversiones en tecnología circular
Nuestra plataforma de tecnología circular ha tenido un año excepcional. Las empresas del grupo dedicadas al reacondicionamiento de dispositivos electrónicos han registrado crecimientos de volumen superiores al 20%, impulsados por la demanda creciente de dispositivos reacondicionados tanto en el canal B2C como en el B2B.
La clave del crecimiento no ha sido solo la demanda del mercado, sino la mejora continua de los procesos internos. La inversión en automatización del diagnóstico, la estandarización de los protocolos de reacondicionamiento y la ampliación de las capacidades de almacenamiento y logística han permitido manejar el incremento de volumen sin sacrificar calidad.
Inversiones en datos y analítica
Hemos avanzado significativamente en nuestra tesis de inversión en empresas de datos. Hemos evaluado más de treinta oportunidades a lo largo del año, hemos profundizado en una docena y hemos cerrado inversiones que encajan en nuestra visión de construir una cartera de activos de datos propietarios con aplicaciones multisectoriales.
El denominador común de nuestras inversiones en datos es la existencia de un activo de información que no se puede replicar fácilmente: datos captados a través de posiciones privilegiadas en cadenas de valor, información sectorial acumulada durante años o capacidades de procesamiento y enriquecimiento que generan un producto diferenciado.
Tecnología aplicada a la cartera
Quizás el logro menos visible pero más impactante de Certus en 2024 ha sido la transferencia de capacidades tecnológicas al resto de empresas de la cartera de Blue Mountain.
Hemos implementado herramientas de business intelligence en varias empresas del grupo, sustituyendo reportings manuales en Excel por dashboards automatizados que proporcionan información en tiempo real. Hemos desplegado soluciones de predicción de demanda en nuestras empresas logísticas. Hemos introducido herramientas de gestión de precios basadas en datos en nuestras empresas hoteleras. Y hemos automatizado procesos administrativos en varias empresas del grupo.
Estos proyectos no generan titulares, pero generan valor cuantificable: reducción de costes, mejora de márgenes, mejor toma de decisiones y mayor eficiencia operativa.
Lo que hemos aprendido
La IA no sustituye, amplifica
La narrativa dominante sobre la inteligencia artificial predice la sustitución masiva de puestos de trabajo y la automatización de todo. Nuestra experiencia en la aplicación de IA en empresas del middle-market es mucho más matizada.
La IA es extraordinariamente útil para automatizar tareas repetitivas, para analizar grandes volúmenes de datos y para identificar patrones que el humano no puede detectar. Pero sigue siendo incapaz de replicar el juicio empresarial, la creatividad, las relaciones personales y la intuición que son el alma del middle-market.
Lo que funciona es la combinación: herramientas de IA que amplifican las capacidades de personas competentes. No la sustitución de personas por máquinas.
La calidad de los datos es todo
La mayor barrera para la implementación de IA en empresas tradicionales no es la tecnología ni el coste. Es la calidad de los datos. Empresas que han operado durante décadas con sistemas de información rudimentarios, datos inconsistentes y procesos manuales no pueden implementar soluciones de IA de la noche a la mañana.
El trabajo previo de limpieza, estructuración y homogeneización de datos es el paso más importante y el más subestimado. Hemos aprendido a dedicar el tiempo necesario a esta fase, aunque suponga retrasar la implementación de la solución final.
El talento tecnológico escasea
Encontrar profesionales que entiendan tanto la tecnología como el negocio — data engineers que hablen el idioma del transportista, analistas de datos que entiendan las dinámicas hoteleras — es extraordinariamente difícil. Hemos invertido en formación interna y en la creación de un equipo que combina perfiles técnicos con conocimiento sectorial.
Perspectivas para 2025
Inteligencia artificial aplicada
En 2025, Certus focalizará sus esfuerzos de IA en tres áreas con impacto demostrado: predicción de demanda para optimización de inventarios y capacidades, automatización de procesos documentales y de reporting, y modelos de pricing dinámico para las empresas de la cartera con operaciones B2C.
No perseguiremos la IA generativa como fin en sí mismo. La utilizaremos como herramienta donde tenga aplicación práctica y retorno medible.
Consolidación de tecnología circular
El mercado de tecnología circular europeo está entrando en una fase de consolidación que favorece a las plataformas con escala. Certus buscará oportunidades de adquisición que complementen nuestra posición actual, tanto geográficamente como en capacidades técnicas.
Nuevas tesis de inversión
Estamos explorando dos tesis de inversión adicionales que creemos prometedoras: ciberseguridad para el middle-market (un sector en crecimiento exponencial donde las soluciones actuales están diseñadas para grandes corporaciones) y SaaS vertical para sectores específicos del middle-market español (hostelería, logística, servicios industriales).
Conclusión
Certus ha demostrado en 2024 que nuestra tesis inicial era correcta: la tecnología es tanto un sector de inversión atractivo como una palanca de creación de valor transversal para toda la cartera de Blue Mountain. La combinación de inversión directa en tecnología y aplicación de tecnología en empresas tradicionales genera un círculo virtuoso que beneficia a ambos lados.
Entramos en 2025 con convicción renovada, un equipo fortalecido y una cartera tecnológica que empieza a mostrar su potencial real.
¿Quiere explorar opciones para su empresa? El primer paso es una conversación.