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Informes de mercado Publicado el 18 de enero de 2023 5 min de lectura

El middle-market español: una oportunidad infravalorada

Con más de 4.000 empresas facturando entre 10 y 200 millones de euros, el middle-market español ofrece rentabilidades ajustadas al riesgo superiores a las de los segmentos más visibles. Analizamos los datos y la oportunidad real.

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Blue Mountain Capital

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Blue Mountain Capital | | 5 min de lectura

Hay un segmento del tejido empresarial español que los grandes inversores ignoran sistemáticamente. No porque sea pequeño, sino porque no encaja en sus modelos de negocio. Ese segmento es el middle-market: empresas que facturan entre 10 y 200 millones de euros, que generan EBITDA de entre 1 y 20 millones, y que representan la columna vertebral de la economía productiva española.

El mapa del middle-market

Según datos del Registro Mercantil y del INE, España cuenta con aproximadamente 4.200 empresas en ese rango de facturación. De ellas, cerca del 70% son familiares. La mayoría operan en sectores tradicionales: manufactura, logística, distribución, servicios industriales, hostelería y alimentación.

Estas empresas comparten varias características relevantes para el inversor. En primer lugar, suelen tener posiciones de liderazgo en nichos específicos — son el mayor distribuidor de un producto en una región, el principal proveedor de un servicio en un sector concreto. En segundo lugar, han demostrado resiliencia: llevan décadas operando, han sobrevivido a crisis sucesivas y mantienen bases de clientes estables. En tercer lugar, tienen margen de mejora operativa significativo, precisamente porque han crecido de forma orgánica sin los recursos de optimización que el capital profesional puede aportar.

La brecha de capital

El dato más revelador sobre el middle-market español es la brecha entre la oportunidad y el capital disponible. Según ASCRI, en 2022 se invirtieron aproximadamente 7.500 millones de euros en capital privado en España. De esos, menos de 1.200 millones se dirigieron al segmento de operaciones por debajo de 25 millones de euros. Es decir, el lower middle-market — donde están la inmensa mayoría de las empresas — recibió apenas el 16% del capital total.

¿Por qué? Las razones son estructurales. Los grandes fondos internacionales — Blackstone, KKR, CVC — buscan operaciones de centenares de millones de euros. No les compensa dedicar recursos a analizar una empresa que factura 30 millones. Los fondos de middle-market españoles existen, pero son relativamente pocos y están sujetos a las mismas dinámicas de ciclo de vida (fundraising, inversión, desinversión) que limitan su flexibilidad.

Esto deja un espacio enorme para inversores directos, family offices y patrimonios privados que pueden operar con tickets de entre 2 y 20 millones de euros. Es un espacio donde la competencia es menor, los precios de entrada son más razonables y la posibilidad de generar valor operativo — no solo financiero — es sustancialmente mayor.

Rentabilidades reales

Hablar de rentabilidades en el middle-market requiere honestidad. No son las rentabilidades del venture capital, donde una de cada diez inversiones puede multiplicar por veinte. Son rentabilidades más modestas en términos de múltiplo, pero sustancialmente más predecibles y con menor tasa de pérdida.

En nuestra experiencia, una operación bien ejecutada en el middle-market español genera retornos de entre el 15% y el 25% anualizado (TIR) sobre horizontes de cinco a siete años. Los múltiplos de entrada suelen situarse entre 4x y 7x EBITDA, dependiendo del sector y de la calidad de la empresa. Los múltiplos de salida, tras la mejora operativa, pueden alcanzar 7x-10x.

Pero lo más relevante no es el upside, sino el downside limitado. Cuando compras una empresa rentable, con clientes recurrentes, activos reales y un equipo experimentado, la probabilidad de pérdida total es muy baja. La probabilidad de que la inversión genere un retorno positivo, aunque sea modesto, es muy alta. Para un inversor que busca construir patrimonio de forma consistente, esa asimetría es enormemente atractiva.

Sectores con mayor potencial

No todos los sectores del middle-market son iguales. Hay algunos donde la combinación de fragmentación, necesidad de capital y potencial de consolidación crea oportunidades especialmente interesantes.

Logística y transporte: España es el segundo país de la UE por superficie y un corredor natural entre Europa y África. El sector logístico está enormemente fragmentado, con miles de operadores pequeños y medianos. La consolidación es inevitable y ya está en marcha.

Hostelería y restauración: Con más de 300.000 establecimientos, España es una potencia hostelera mundial. La pandemia aceleró una consolidación que ya se venía gestando. Las cadenas y grupos están absorbiendo operadores independientes a un ritmo creciente.

Servicios industriales: Mantenimiento, ingeniería, instalaciones — un sector invisible pero esencial, con márgenes estables y contratos recurrentes. Ideal para operaciones de buy-and-build.

Tecnología circular: La economía circular no es una moda. La regulación europea está empujando a todas las industrias hacia modelos más sostenibles. Las empresas que facilitan esa transición — gestión de residuos, reciclaje industrial, eficiencia energética — tienen un viento de cola regulatorio que durará décadas.

Por qué ahora

La convergencia de tres factores hace que el momento actual sea particularmente favorable.

Primero, la ola sucesoria. Como he mencionado, la generación fundadora está llegando a la jubilación. Esto genera un flujo creciente de oportunidades de adquisición que no tiene precedentes en la historia empresarial española.

Segundo, el entorno de tipos de interés. Tras años de tipos ultrabajos, la normalización monetaria ha encarecido el crédito y ha reducido las valoraciones de activos financieros. Esto hace que la inversión directa en empresas reales sea comparativamente más atractiva.

Tercero, la maduración del ecosistema. Hay más asesores especializados, más abogados con experiencia en M&A de middle-market, más intermediarios que entienden las dinámicas de este segmento. Esto reduce los costes de transacción y mejora la calidad de las oportunidades que llegan al mercado.

La tesis Blue Mountain

Nuestra tesis se resume en una frase: comprar empresas rentables a precios razonables y hacerlas mejores. No buscamos pelotazos. No compramos para revender en dos años. Buscamos empresas donde podemos aportar valor real — profesionalización de la gestión, mejora de procesos, expansión comercial, incorporación de tecnología — y donde el empresario o la familia quieren un socio de largo plazo.

Es una tesis conservadora en apariencia, pero extraordinariamente rentable en la práctica. Y el middle-market español es el terreno perfecto para ejecutarla.

Dirk Manuel Martens Jiménez Fundador, Blue Mountain Capital

El primer paso siempre es una conversación. Contacte con Blue Mountain.

Véase también: Blue Mountain supera las 150 empresas participadas.

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